INTIMIDAD CON DIOS: HACER LO QUE SEA NECESARIO – PARTE 2, SIGUE EL MODELO DE JESÚS
February 15, 2026INTRODUCCIÓN
La oración puede ser el ejercicio espiritual más difícil al que nos dedicamos. Es un trabajo duro, ante todo, porque es desinteresado. La verdadera oración abraza el Reino de Dios. John MacArthur
Algunas cosas acerca de la oración:
- La falta de oración muestra que no necesitamos a Dios (orgullo).
- La oración muestra que necesitamos a Dios.
- La oración no es con el fin de cambiar nuestra situación.
- La oración es con el fin de cambiar nuestra vida.
- La falta de oración estorba a nuestra relación con Dios.
- La oración nos acerca a Dios.
- La oración no es primordialmente para buscar resultados.
- Primordialmente, la oración es para buscar a Dios.
Siempre que insistimos en que Dios debe darnos una respuesta a la oración, nos desviamos. El propósito de la oración es que nos aferremos a Dios, no a la respuesta. Oswald Chambers
JESÚS, NUESTRO EJEMPLO DE ORACIÓN
- Jesús, el hijo de Dios y siendo Dios mismo, en su vida humana nunca descuidó su intimidad con Su Padre celestial.
- Marcos 1:35 A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.
- Marcos 6:31-32 31 Jesús les dijo: «Vengan conmigo ustedes solos, a un lugar apartado, y descansen un poco.» Y es que tanta gente iba y venía, que ellos no tenían tiempo ni para comer. 32 Así que se fueron solos en una barca a un lugar apartado.
- A pesar de todo, Jesús nunca descuidó a las personas, a sus discípulos, su descanso, ni su relación con Dios.
- Lucas 6:12 (Antes de una gran decisión) Cierto día, poco tiempo después, Jesús subió a un monte a orar y oró a Dios toda la noche.
- Marcos 14:32 y Mateo 26:36-46 (En momentos de angustia) 32 Fueron al huerto de olivos llamado Getsemaní, y Jesús dijo: «Siéntense aquí mientras yo voy a orar».
LO QUE JESÚS ENSEÑÓ ACERCA DE LA ORACIÓN
- Mateo 6:5-8 5 »Cuando ores, no hagas como los hipócritas a quienes les encanta orar en público, en las esquinas de las calles y en las sinagogas donde todos pueden verlos. Les digo la verdad, no recibirán otra recompensa más que esa. 6 Pero tú, cuando ores, apártate a solas, cierra la puerta detrás de ti y ora a tu Padre en privado. Entonces, tu Padre, quien todo lo ve, te recompensará. 7 »Cuando ores, no parlotees de manera interminable como hacen los gentiles. Piensan que sus oraciones recibirán respuesta solo por repetir las mismas palabras una y otra vez. 8 No seas como ellos, porque tu Padre sabe exactamente lo que necesitas, incluso antes de que se lo pidas.
- Versos 5-6 Jesús enseña a no orar para ser vistos por otras personas, sino para encontrarnos con Dios en privado.
La oración verdadera siempre es íntima. Si el corazón está bien y concentrado en Dios en una manera real y profunda, hasta orar en público nos encerrará a solas en la presencia de Dios. John MacArthur
- La idea del pasaje es que hagamos lo que sea necesario para que nuestra comunicación con Dios suceda y que se haga con el corazón correcto.
- Versos 6-7 Sea que oremos en público o en privado, no lo hagamos con repeticiones vanas. Es decir, no oremos simplemente repitiendo palabras o frases sin reflexionar ni concentrarnos en lo que oramos. Pueden haber muchas palabras, pero la mente y el corazón no están ahí.
- Mateo 6:9-13 9 Ora de la siguiente manera: Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre santo tu nombre. 10 Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo. 11 Danos hoy el alimento que necesitamos, 12 y perdónanos nuestros pecados, así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. 13 No permitas que cedamos ante la tentación, sino rescátanos del maligno.
- Verso 9 La oración no es egoísta.
-
- “Padre nuestro” Cuando oremos, hagámoslo conscientes de dos cosas. 1. Si es nuestro Padre, debemos obedecerlo. 2. Esto nos habla de una relación especial y personal con Dios.
- “Que estás en el Cielo” nos recuerda que, a la vez, nuestro Padre es el Dios soberano que reina desde el Cielo. Nos acercamos a Dios con completa confianza, pero sin perderle reverencia.
- “Que sea siempre santo tu nombre”. El anhelo de nuestro corazón al orar siempre debe ser que todo resulte en que Dios sea glorificado.
- VERSO 10 Ya que es nuestro Padre quien reina en los cielos, nosotros, como sus hijos, debemos pedir que su reino (dominio) venga pronto.
- Nuestra oración no puede ser egoísta. Debe ser con el reino de Dios en mente aun si significa sacarnos de nuestra comodidad.
- Marcos 14:36 «Abba, Padre—clamó—, todo es posible para ti. Te pido que quites esta copa de sufrimiento de mí. Sin embargo, quiero que se haga tu voluntad, no la mía».
- VERSO 11 Nuestro compromiso, nuestra atención, y nuestro enfoque deben ser siempre Dios, su reino y su voluntad. Y con eso en mente es que pedimos.
- El problema es que muchas veces pedimos con nosotros, nuestro reino y nuestra voluntad en mente.
- Mateo 6:25, 32-33 25 »Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento y bebida, o suficiente ropa para vestirse. ¿Acaso no es la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa?32 Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades. 33 Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.
- VERSO 12 La cosa que se interpone entre nuestra relación con nuestro Padre Dios y el establecimiento de su reino es el pecado. ¿Hay alguien a quien necesitas perdonar el día de hoy? ¿Hay algún pecado que tengas que confesarle a Dios? (1 Juan 1:8-9)
- VERSO 13 Caer en pecado, como hijos de Dios, nos lleva a perder nuestra salvación, pero sí nos lleva a estancarnos espiritualmente, alejarnos de nuestra relación íntima con Dios, puede resultar en consecuencias adversas, añadir remordimiento a nuestra vida y lastimar a otras personas.
ORACIÓN DE SALVACIÓN
Señor Jesús, admito que soy un pecador. Sé que el castigo por mi pecado es la muerte física, espiritual y eterna. Reconozco que no puedo hacer nada con respecto a mi situación. Pero yo sé que viniste a pagar el castigo por mi pecado. Confío solo en Ti como Aquel que murió en mi lugar. Me arrepiento de mi pecado y confío en Ti como el único que puede ponerme en una relación eterna con el Dios vivo. Deseo ser Tu hijo. Deseo vivir como Tu hijo. En tu nombre. Amén.