VUELVE A MÍ: MIQUEAS
October 25, 2026 / PASTOR LUIS ALMANZAINTRODUCCIÓN: EL PROFETA, TRASFONDO HISTORICO, Y LA AUDIENCIA
- Miqueas 1:1 El Señor le dio el siguiente mensaje a Miqueas de Moreset durante los años cuando Jotam, Acaz y Ezequías eran reyes de Judá. Las visiones que tuvo tenían que ver con Samaria y con Jerusalén.
- Miqueas: Significa, “¿Quién cómo Jehová?”
- Época: Miqueas ministró durante el reinado de los tres reyes de Judá mencionados (750 a.C. – 700 a.C.).
- Lugar: Samaria y Jerusalén, las capitales de los dos reinos con un enfoque en Jerusalén.
- Resumen General: El libro del profeta Miqueas se puede estudiar en tres secciones que siguen el mismo patrón de Juicio y la esperanza de restauración.
SECCIÓN 1 | MIQUEAS 1-2
- ANUNCIO DEL JUICIO
- Miqueas 1:2-4 ¡Atención! ¡Que todos los habitantes del mundo escuchen! Que oiga la tierra y todo lo que hay en ella. El Señor Soberano hace acusaciones en contra de ustedes; el Señor habla desde su santo templo. 3 ¡Miren! ¡Viene el Señor! Sale de su trono en el cielo y pisotea las cumbres de la tierra.
- LA RAZÓN DE LAS ACUSACIONES
- Miqueas 1:5 ¿Y por qué sucede esto? Es a causa de la rebelión de Israel, sí, por los pecados de toda la nación. ¿Quién es culpable de la rebelión de Israel? ¡Samaria, su ciudad capital! ¿Dónde está el centro de la idolatría en Judá? ¡En Jerusalén, su capital!
- Aunque la nación está divida en dos, ante los ojos de Dios sigue siendo una sola nación, rebelde e idolatra.
- RESULTADO DEL PECADO DE SAMARIA Y JERUSALEN
- Miqueas 1:6 «Así que, yo, el Señor, haré de la ciudad de Samaria un montón de escombros.
- Verso 8 Describe cómo al profeta dice que llorará.
- Miqueas 1:9 Pues la herida de mi pueblo es demasiado profunda para sanar. Ha llegado hasta Judá, aun hasta las puertas de Jerusalén.
- Miqueas 1:13 Describe como la caída de Jerusalén empezó cuando una ciudad de Judá siguió los pasos del reino del norte. El alejarnos de Dios no siempre sucede de repente. Comienza poco a poco.
- Génesis 4:7 Serás aceptado si haces lo correcto, pero si te niegas a hacer lo correcto, entonces, ¡ten cuidado! El pecado está a la puerta, al acecho y ansioso por controlarte…
- Miqueas 1:16 Oh, pueblo de Judá, rapen sus cabezas en señal de aflicción, porque sus amados hijos les serán arrebatados. Rápense hasta quedar calvos como un buitre, porque sus pequeños serán desterrados a tierras lejanas.
- JUICIO CONTRA LOS OPRESORES
- Miqueas 2:1-3a ¡Qué aflicción les espera a ustedes que despiertan en la noche, tramando planes malvados! Se levantan al amanecer y se apuran a realizarlos, solo porque tienen el poder para hacerlo. 2 Cuando quieren un pedazo de tierra, encuentran la forma de apropiárselo. Cuando quieren la casa de alguien, la toman mediante fraude y violencia. Estafan a un hombre para quitarle su propiedad y dejan a su familia sin herencia. 3 Pero esto es lo que dice el Señor: «Pagaré su maldad con maldad…
- JUICIO CONTRA LOS QUÉ RECHAZAN LA ADVERTENCIA DE DIOS Y PREFIEREN ESCUCHAR A LOS FALSOS PROFETAS
- Miqueas 2:6 «No digan semejantes cosas —responde la gente—. No profeticen así. ¡Esos desastres nunca nos llegarán!».
- Miqueas 2:11 Supongamos que un profeta lleno de mentiras les dice: «¡Les predicaré las delicias del vino y del alcohol!». ¡Esa es la clase de profeta que a ustedes les gustaría!
- Restauración: Miqueas 2:12-13 12 «Algún día, oh Israel, yo te reuniré; juntaré al remanente que quedó. Volveré a reunirlos como ovejas en su redil y como un rebaño en su pastizal. ¡Sí, su tierra se llenará nuevamente de ruidosas multitudes! 13 Su líder irrumpirá, se pondrá al frente y los sacará del destierro, a través de las puertas de las ciudades enemigas, y los llevará de regreso a su propia tierra. Su rey los conducirá; el Señor mismo los guiará».
SECCIÓN 2 | MIQUEAS 3-5 | JUICIO Y LA ESPERANZA DE RESTAURACIÓN
- JUICIO CONTRA LIDERES
- Miqueas 3:1-2 Yo dije: «¡Escuchen, líderes de Israel! Ustedes deberían saber cómo distinguir entre lo bueno y lo malo. 2 Sin embargo, ustedes mismos son los que odian lo bueno y aman lo malo. Despellejan vivo a mi pueblo y le arrancan la carne de sus huesos.
- Miqueas 3:5 Esto es lo que dice el Señor: «¡Ustedes, falsos profetas, llevan a mi pueblo por mal camino! Prometen paz a quienes les dan de comer, pero le declaran la guerra a quienes se niegan a alimentarlos.
- EL REINO FUTURO Y RESTAURACIÓN DE ISRAEL
- Miqueas 4:1-5 es una breve descripción del reino milenario cuando Jesús reine desde Jerusalén.
- Miqueas 4:6-13 anuncian la restauración futura de Israel, pero también dicen que por ahora le tocará ser llevada a tierras lejanas de donde finalmente otra vez será rescatada.
- Miqueas 4:8 En cuanto a ti, Jerusalén, ciudadela del pueblo de Dios, recuperarás tu fuerza y poder soberano. El reino será restaurado a mi muy amada Jerusalén.
- Miqueas 4:9a, 10 9 Ahora pues, ¿por qué gritas de terror?… 10 Retuérzanse y giman como una mujer con dolores de parto, ustedes, habitantes de Jerusalén, porque ahora tendrán que salir de esta ciudad para vivir en campos abiertos. Pronto serán enviados al destierro a la lejana Babilonia. Pero allí el Señor los rescatará; él los redimirá de las garras de sus enemigos.
- LA PROMESA DEL MESÍAS
- Miqueas 5:2 Pero tú, oh Belén Efrata, eres solo una pequeña aldea entre todo el pueblo de Judá. No obstante, en mi nombre, saldrá de ti un gobernante para Israel, cuyos orígenes vienen desde la eternidad.
- Miqueas 5:4-5a 4 Y él se levantará para dirigir a su rebaño con la fuerza del Señor y con la majestad del nombre del Señor su Dios. Entonces su pueblo vivirá allí tranquilo, porque él es exaltado con honores en todas partes. 5 Y él será la fuente de paz.
- A pesar de sus circunstancias presentes, la nación de Israel tenía la promesa futura de restauración.
- De igual manera, nosotros, la iglesia, tenemos la promesa futura de la restauración de toda la tierra.
- Estos versos nos muestran que nuestra promesa futura y la de Israel está en la misma persona, Jesús.
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- (5:2) Jesús no solamente será el rey de Israel, él ya es el rey del universo y de nuestros corazones (Fil. 2:9-11; Juan 18:36; Mateo 2:2; Lucas 1:32; Apocalipsis 19:16; Efesios 3:17; Heb.1:8)
- (5:2) Jesús no es solamente aquel que nació en Belén, es aquel que ya existía desde la eternidad (Juan 1).
- (5:4) Jesús no solamente es el pastor que guiará a su rebaño Israel, él ya es nuestro buen pastor (Jn. 10:11-18).
- (5:4b-5a) Jesús no solamente será la fuente de paz para Israel, él ya es nuestra fuente de paz en medio de las aflicciones de este mundo (Efesios 2:14; Isaías 9:6; Juan 14:27, 16:33; Romans 5:1; Col. 1:20).
- Jesús hizo posible que ya no fuera necesario adorar en Jerusalén o en Samaria porque por medio de su sacrificio en la cruz y su resurrección todos los creyentes pueden tener al Espíritu Santo y “adorar a Dios en cualquier lugar y de manera sincera y correcta” (Juan 4).
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SECCIÓN 3 | JUICIO Y RESTAURACIÓN
- JUICIO FORMAL CONTRA ISRAEL
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- Miqueas 6:1 Escuchen lo que dice el Señor: «Levántate y presenta tu caso contra mí… 2 ¡Y ahora, oh montañas, escuchen las quejas del Señor! Él entabla un pleito contra su pueblo y presentará sus cargos contra Israel.
- Miqueas 6:3-5 3 »Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿Qué he hecho para que te canses de mí? ¡Contéstame! 4 Yo te saqué de Egipto y te redimí de la esclavitud. Envié a Moisés, a Aarón y a Miriam para ayudarte. 5 ¿No te acuerdas, pueblo mío, cómo el rey Balac de Moab intentó que te maldijeran y cómo, en lugar de eso, Balaam hijo de Beor te bendijo?
- Miqueas 6:6-8 6 ¿Qué podemos presentar al Señor? ¿Debemos traerle ofrendas quemadas? ¿Debemos inclinarnos ante el Dios Altísimo con ofrendas de becerros de solo un año? 7 ¿Debemos ofrecerle miles de carneros y diez mil ríos de aceite de oliva? ¿Debemos sacrificar a nuestros hijos mayores para pagar por nuestros pecados? 8 ¡No! Oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que él exige de ti: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios. 9 ¡Si son sabios, teman al Señor!
ORACIÓN DE SALVACIÓN
Señor Jesús, reconozco que soy un pecador y no puedo salvarme a mí mismo. Me arrepiento de mi pecado y Te pido que me perdones. Pero yo creo que viniste a pagar el castigo por mi pecado con tu muerte en la cruz y que resucitaste de entre los muertos. Hoy, creo en ti y no en la religión o buenas obras. Jesús, te confieso de todo corazón cómo mi Señor y Salvador. Confío en Ti como el único que puede salvarme del castigo eterno. Gracias por tu misericordia, tu gracia y el regalo de la vida eterna. En el nombre de Jesús. Amén.