ACTITUDES PARA EL DESARROLLO ESPIRITUAL: “ESPERANZA”
June 28, 2026 / PASTOR LUIS ALMANZA / Cielo Vista ChurchINTRODUCCIÓN
- Esperanza temporal – Se esperan buenos resultados en lo que se desea. En este tipo de esperanza hay cierto grado de incertidumbre y duda.
- Esperanza bíblica de los creyentes – Una expectativa firme y segura de recibir lo bueno que Dios ha prometido para el futuro. Este tipo de esperanza está fundamentada en nuestra confianza en Dios.
- Nuestra esperanza no solo está en las promesas de Dios, sino que nuestra esperanza es Dios mismo.
- Salmo 71:5 Oh Señor, solo tú eres mi esperanza; en ti he confiado, oh Señor, desde mi niñez.
- La esperanza bíblica toma en cuenta la voluntad de Dios.
- La esperanza humana no toma en cuenta la voluntad de Dios y es una esperanza falsa.
- Isaías 55:8-9 8 «Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos—dice el Señor—. Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse. 9 Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.
- Proverbios 10:28 (RV 1960) La esperanza de los justos es alegría; Mas la esperanza de los impíos perecerá.
- Ante la adversidad, lo mejor que podemos hacer como creyentes es seguir adelante, perseverar y esperar confiadamente a que se cumplan las promesas futuras y eternas de Dios.
ALGUNOS MOMENTOS EN LA VIDA EN LOS QUE NECESITAMOS AFERRARNOS A LA ESPERANZA:
- 1. Necesitamos esperanza durante las transiciones de la vida.
- El pueblo de Israel había salido de Egipto y, 40 años después, estaba por entrar a la tierra prometida.
- Josué 1:9 Mi mandato es: “¡Sé fuerte y valiente! No tengas miedo ni te desanimes, porque el Señor tu Dios está contigo dondequiera que vayas”».
- El pueblo de Israel había salido de Egipto y, 40 años después, estaba por entrar a la tierra prometida.
- 2. Necesitamos esperanza cuando estamos destrozados.
- En la Biblia, el rey y guerrero David pasó por algo devastador.
- 1 Samuel 30:6 David ahora se encontraba en gran peligro, porque todos sus hombres estaban muy resentidos por haber perdido a sus hijos e hijas, y comenzaron a hablar acerca de apedrearlo. Pero David encontró fuerzas en el Señor su Dios.
- Salmo 131:1-2 Señor, mi corazón no es orgulloso; mis ojos no son altivos. No me intereso en cuestiones demasiado grandes o impresionantes que no puedo asimilar. 2 En cambio, me he calmado y aquietado, como un niño destetado que ya no llora por la leche de su madre. Sí, tal como un niño destetado es mi alma en mi interior.
- 3. Necesitamos esperanza cuando el pecado parece tener la última palabra.
- Tenemos la esperanza de que Dios es un Dios misericordioso que perdona.
- En el Antiguo Testamento, David cometió adulterio. Incluso David fue llamado un hombre conforme al corazón de Dios. ¿Cómo es esto posible? Puede ser por su espíritu humilde y por estar genuinamente arrepentido.
- Salmo 51:1-3 Ten misericordia de mí, oh Dios, debido a tu amor inagotable; a causa de tu gran compasión, borra la mancha de mis pecados. 2 Lávame de la culpa hasta que quede limpio y purifícame de mis pecados. 3 Pues reconozco mis rebeliones; día y noche me persiguen.
- Lucas 15:20-21 20 »Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó. 21 Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de que me llamen tu hijo”.
- Es por eso que la vida del seguidor de Jesús consiste en levantarse después de ser derribado. Y levantarse es posible gracias a la ESPERANZA futura que tenemos en Jesús.
- 4. Necesitamos tener esperanza para la eternidad.
- Efesios 2:12 En esos tiempos, ustedes vivían apartados de Cristo. No se les permitía ser ciudadanos de Israel, y no conocían las promesas del pacto que Dios había hecho con ellos. Ustedes vivían en este mundo sin Dios y sin esperanza.
- No existe la expectativa de que haya algo bueno que esperar en el futuro, en la eternidad después de la muerte.
- 1 Pedro 1:3-4 (NBLA) 3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según Su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva, mediante la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, 4 para obtener una herencia incorruptible, inmaculada, y que no se marchitará, reservada en los cielos para ustedes.
- Como creyentes, nacemos de nuevo y pasamos de la muerte espiritual a la vida espiritual, y con esa nueva vida viene una “esperanza viva”.
- Nuestra esperanza viva tiene el poder de cambiar nuestra forma de vivir y de impulsarnos a alcanzar a las personas que amamos, que están lejos de Dios.
- Filipenses 1:27 Sobre todo, deben vivir como ciudadanos del cielo, comportándose de un modo digno de la Buena Noticia acerca de Cristo…
ABRAHAM
- Hebreos 11:8-10 (NTV) 8 Fue por la fe que Abraham obedeció cuando Dios lo llamó para que dejara su tierra y fuera a otra que él le daría por herencia. Se fue sin saber adónde iba. 9 Incluso cuando llegó a la tierra que Dios le había prometido, vivió allí por fe, pues era como un extranjero que vive en carpas. Lo mismo hicieron Isaac y Jacob, quienes heredaron la misma promesa. 10 Abraham esperaba con confianza una ciudad de cimientos eternos, una ciudad diseñada y construida por Dios.
- Romanos 5:1-2 Por lo tanto, ya que fuimos hechos justos a los ojos de Dios por medio de la fe, tenemos paz con Dios gracias a lo que Jesucristo nuestro Señor hizo por nosotros. 2 Debido a nuestra fe, Cristo nos hizo entrar en este lugar de privilegio inmerecido en el cual ahora permanecemos, y esperamos con confianza y alegría participar de la gloria de Dios.
- La esperanza que tenemos en Dios y en sus promesas nos mantiene firmes, perseverando en el camino de la fe en esta vida, aun cuando las dificultades, las calamidades, el dolor, el rechazo, la traición y la desilusión en nuestra familia, en el trabajo o en la iglesia nos golpean.
- Tenemos la confianza de que nuestra historia no terminará aquí.
ORACIÓN DE SALVACIÓN
Señor Jesús, admito que soy un pecador. Sé que el castigo por mi pecado es la muerte física, espiritual y eterna. Reconozco que no puedo hacer nada con respecto a mi situación. Pero yo sé que viniste a pagar el castigo por mi pecado. Confío solo en Ti como Aquel que murió en mi lugar. Me arrepiento de mi pecado y confío en Ti como el único que puede ponerme en una relación eterna con el Dios vivo. Deseo ser Tu hijo. Deseo vivir como Tu hijo. En tu nombre. Amén.